Aquellos que llevamos años en la escena electrónica de la ciudad condal no podemos evitar sentir nostalgia por aquellos tiempos en los que las Free Parties dominaban nuestros fines de semana. A veces tocaba hacer kilómetros hasta algún bosque o montaña remota, pero como ratas de ciudad, el asfalto, los espacios grises y la decadencia de la gran urbe nos ofrecía rincones donde dar rienda suelta a nuestra manera de sentir y de expresarnos.

Sin embargo, evolucionamos (o las normativas nos obligaron a ello). Nos adaptamos y maduramos. De la Rave nos fuimos al Club. Aunque también hay que decirlo, no nos sirvió cualquier club. Como Ravers, somos insaciables y como Clubbers, somos exigentes.

Cuando asistí a la primera edición de Astra Rave, en Halloween de 2017, sentí que estaba en un lugar resultado de esa evolución.

Este evento resulta especialmente atractivo por varias razones. En primer lugar, las localizaciones secretas, que no se conocen hasta poco antes de la hora inicial. Cuando asisto a una nueva localización siento un alegre nerviosismo, como una niña en la mañana de Reyes antes de desenvolver sus regalos. Siempre espero esa información con entusiasmo. En segundo lugar, es un evento extendido. Está clara la hora que se empieza, pero no la hora que termina. Me declaro cansada y asqueada que sean las normas sociales y las regulaciones municipales quienes me digan a qué hora tengo que irme a casa. Quiero irme a casa cuando me sienta satisfecha y saciada. En nuestra geografía es uno de los pocos lugares en los que tengo la ocasión de sentir que soy yo la que decido. El tercer elemento va de la mano del anterior, ya que al ser un horario extendido, el Line Up es extenso, y suele incluir algún registro LIVE además de los Dj Sets, alternando artistas más conocidos con talentos locales, a los que siempre es un gusto apoyar. Para finalizar, pero no por ello menos importante, el alma y el corazón de Astra, los asistentes. Comunidad fiel, respetuosa y entregada, que no ha parado de crecer a lo largo de las ediciones. Esta sigue al pie del cañón pase lo que pase, porque es consciente que detrás de todo lo que pueda suceder hay personas, y que a estas las mueve la pasión.

La Astra Rave de Año Nuevo estaba llena de expectación, pero también de miradas críticas dados algunos problemas organizativos en la última edición de Halloween 2019, relacionados con aforo y con localización. Solo se conocía el Line Up, encabezado por la colombiana de sonidos finos pero contundentes, Adriana López, y que la organización estaba trabajando para no morir de éxito de nuevo.

Acompañando a la colombiana, artistas de la escena local, en representación de muchos de los promotores de nuestra ciudad. Conmueve verlos reunidos en un solo line up, como traca final de un año donde no parado de llenar nuestros fines de semana con opciones inagotables.

Astra Space Travel New Year´s Eve

Con todas estas incógnitas, el día 31, tocadas las campanadas recibimos el mensaje privado con la localización. Mi experiencia Astra Rave dio comienzo comodidad y un puntito de decepción. Se repetía localización. Los que me conocéis o habéis leído alguna de mis crónicas anteriores sabéis que soy depredadora de nuevos estímulos con lo que alimentar mis sentidos, que rápido se cansan de más de lo mismo.

Emprendimos el camino para allí con intención de llegar pronto y poder disfrutar de todos los artistas. Los horarios tampoco se revelan por ningún medio. Otra de las sorpresas, que a mí personalmente me genera un poco de ansiedad. Soy de esas que quieren saber que está sonando en todo momento y no quiere perderse nada. Tanto el que cierra como el que abre merecen toda mi atención si presentan una propuesta trabajada y con sentido. Unos cartelitos con los horarios colgados en las paredes de la nave serian de agradecer…

Sin embargo en una noche como Noche Vieja todo se mueve despacio, especialmente si estas en la otra punta de la ciudad, y llegamos pasadas las 3:00h.   No pudimos presenciar el Set de Mario Picosso, alma y corazón de Structured Collective, y de sus característicos sonidos industriales mezclados con EBM de los que disfruto tanto. Algunas personas me comentaron posteriormente que había sido un Warm Up espectacular. Llegamos en medio del B2B de los dos representantes de NODE, Dhanimal y Dario Duerga. Sus bombos sonaron tremendos de telón de fondo mientras atendía a todas las cuestiones logísticas primordiales: dejar las chaquetas en el guardarropa, coger tickets para las bebidas, etc. La verdad es que me costó un buen rato meterme en la “movida”, y eso que el sitio no era nuevo y tanto la entrada, como el punto de tickets y la barra trabajaban con espectacular eficiencia. El guardarropa estaba un poco más lento. A pesar de que había tres personas trajinando chaquetas y bolsos sin parar, se formaron colas des de primera hora que no desaparecieron en toda la noche. Comparada con la última edición de año nuevo (la última a la que yo asistí) note un cambio positivo notable en la organización. Porque al final, la vida va de esto. De probarlo, cagarla, disculparte y no dejar de intentarlo.

Además, cuando entro en un Astra Rave me siento como si entrara en el comedor de mi casa el día de Navidad. Esta toda la familia reunida, y tengo unas ganas tremendas de abrazarlos a todos y escuchar sus últimas novedades, cosa que siempre me lleva un buen rato…

Con todas las tareas emocionales y logísticas finiquitadas, me metí en el fango. En uno de mis lugares preferidos del universo: la pista de baile. Poner el pie en la pista, sentir el sonido, explorar todos sus rincones, analizar en qué puntos me gusta más como suena y decidir dónde voy a establecer mis aposentos por lo que queda de velada. Con una capacidad de unas 1500 personas, y un solo espacio, sin posibilidad de que te pierdas nada, la Nave me dejo boquiabierta con su sistema de sonido y con el trabajo de ambientación.

Astra Space Travel New Year´s Eve

Por lo que respecta al sonido, Sistema Funktion One, limpio, nítido, bien distribuido. Sonaba tremendo en el espacio reservado para el baile, dejando el espacio lateral y trasero con la música solo de telón de fondo, perfecto para socializar y no dejarte las cuerdas vocales.  El trabajo de ambientación de Froch CC sencillo, pero súper elegante. Tubos de neón de colores fluorescentes se extendían des de la mesa de mezclas hasta el final de la pista de baile, como la estela de una nave espacial que nos llevaría en un viaje astral hasta 2020, y toques de color sutiles en los laterales. No hubo visuales, o al menos yo no las vi. Una parte importante de este evento se hace con la luz del sol entrando por las opacas ventanas de los laterales. Es una pena que haya visuales para que no puedan apreciarse.

Conecte con la sesión de DJ Men des del instante que puse un pie en la pista. Hubo mezclas espectaculares de techno duro y oscuro acompañados de ese sonido nítido y penetrante que salía del sistema de sonido. El asturiano le dejo a Adriana López la pista calentita para dar rienda suelta a sus sonidos característicos de Pole Group, con ese punto femenino que solo ella sabe darle. La comodidad que esta mostraba en la mesa era alucinante. Tras eso, otro B2B de los representantes de Speaks Silence, Audiolux y Lowsystem, con momentos experimentales y ruidosos, precedieron  mis 3 horas preferidas, que estaban por llegar, aunque yo aún no lo sabía.

SODOMA La Riviera

Hasta aquí había disfrutado con todo lo que se nos había presentado, sin embargo ya había catado previamente a todos los artistas en otros momentos. No hay nada que me guste más que ponerme delante de la mesa con un “desconocido” y descubrir la historia que tiene para contarnos. Esto me sucedió con Killin’s Ürcos, dúo formado por Jerry Dandrige y NVA. Eso se traduce en mezcla de electro del más selecto con EBM clásico, dos de mis estilos preferidos, acompañados de la actitud de alguien que esta haciendo aquello que le hace feliz. Posteriormente, dos de los representantes de Cercle Barcelona, Nico y Guim Lewosky fueron para mí la sorpresa de la noche. Un B2B con muchísimo sentido. Techno súper bailable y poco convencional, con toques ácidos y algún que otro clásico hicieron enloquecer la pista una vez más.

SODOMA La Riviera

Esperaba con ganas al francés Eric Fetcher, ya que era el único Live que había programado. Sin embargo, ante mi decepción, cayó del cartel, y no se dio ninguna explicación de quien iba a ocupar su espacio o como se iban a reorganizar los horarios, cosa primordial en mi opinión.

Tras el “missing Live” de Eric Fetcher, el capitán de la nave se puso a los mandos. El responsable de todo este tinglado, Neiland, fundador de Astra Space Travel, empezó su set mas Neiland que nunca, pasando por la mitad de su sesión por los ruiditos astrales que tanto están caracterizando sus últimas producciones, estirando los minutos para darnos un poquito más de eso que tanto nos gusta, mientras los que quedábamos (que no eramos pocos) se lo agradecíamos en la pista de baile.

Cerramos la persiana a una hora que no quiero ni acordarme, pero ya hacia horas que me había puesto las gafas de sol. Me sentía saciada y satisfecha, que sensación más maravillosa.

En mi experiencia de Clubber y Raver, el mejor Astra Rave hasta la fecha.

  • PERIODISTA EN MUTTED: ALBA ARANDA ROC

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